esta vez no debería escribir nada. Con semejante paisaje las palabras se quedan pobres, vacías...¿hablas de la luz ?, ¿ de las montañas de caliza nevadas ?,¿ de los frutos rojos, rojísimos del piracanta ?,¿ de la nieve inmaculada que rodea las aguas del pantano ?, o ¿ de esa niebla algodonosa que parece invitarte a tumbarte sobre ella y contemplar extasiado los 360º más espectaculares que puedas imaginar ?. De verdad que no lo sé, esta foto logró dejarme muda....unos instantes, no temáis...y entonces decidí hacerle un homenaje al fotógrafo, pues no es una foto mía. La mandaron Paco y Natacha desde el Refugio de Riaño. Paco es "el maestro", él dirá que las tiene mejores, que a ésta le falta o le sobra no sé qué; pero sinceramente creo que se lució y me gustaría compartirla con todos los que leen este blog.Si los pingüinos de María se encontrasen en este paraje seguro seguro que se acordaban de volar.
Este sitio tiene la mágica propiedad de hacerte sentir vivo.
No deberiáis perderlo, el paraíso puede estar más cerca de lo que imagináis.