viernes, 16 de mayo de 2008

una imagen: carro y caballo



Llegué a Montevideo con ventaja, tenía información privilegiada de lo que iba a encontrar.

Una ciudad muy extensa, edificios preciosos, algunos con falta de manos de pintura, calles arboladas y aceras levantadas por las raíces de los árboles; y gente amable, muy amable.

Y, una imagen: el carro y el caballo.

No importa la calle dónde estabas, al caer la tarde aparecían.

Un hombre con un carro y un caballo, vigilando las aceras, abriendo contenedores, sacando bolsas, maderas, hierros. Lo van echando en las grandes bolsas que llevan colgadas del carro, algunos van tan sumamente abarrotados que parecen montañas de basura y sentados sobre ella algún niño que vigila los tesoros que puedan encontrar. Estos niños son muy útiles pues son los encargados de meterse en los contenedores para ir seleccionando lo que pueda ser vendible.

Dependiendo del poder adquisitivo puedes ver varios tipos:

. el del carro tirado por humano

. el del carro tirado por bicicleta o moto

. el del carro tirado por caballo o yegua.

Los conductores se vieron obligados a buscar este trabajo tras el cataclismo de la economía, la construcción se fue a pique y estas familias con 8, 9, o 12 hijos que viven en asentamientos necesitaban "parar la olla".

Pasa como en todo el mundo, aquí también hay intermediarios que se llevan las ganancias y que tienen a estas gentes trabajando como esclavos, o ¿ un sueldo de 30 o 120€ semanales es normal?.
Se les llaman "clasificadores", políticamente correcto, o "hurgadores", "bolsero", "carrero", "requechero", "buscapapeles"...
¿Alguién se imagina esta estampa por la Diagonal, por la Castellana, por el boulevard Saint Honoré? La calle 18 es en Montevideo el equivalente a esas calles.


4 comentarios:

Salitre dijo...

Me parece que te pasas con lo de los sueldos... Si hablas de 120€ al mes a lo mejor te aproximas más, creo yo.
La historia de la cooperativa asaltada también es digna de recordar.
Besotes

Ceceda dijo...

lo leí en un periódico de allí.
Ya le mandaré el enlace, estaba muy interesante

Libertad dijo...

Bienvenida, aunque hayas vuelto hace días.
Yo haría un zoom hacia la izquierda de la foto del carrero: por la anécdota del anuncio de las matrimoniadas, más que nada que, conociéndome y si estuviera en el lugar de María, tantos meses ya fuera de España, a mí me habría emocionado profundamente.
Como me emocionó hace ya 11 años el Corazón partío de Alejandro Sanz en una emisora hispana de radio, sumida en un atasco neoyorkino brutal y jartita de nostalgia.
Siento la ausencia, si es que se me ha echado de menos. Desde abril, cuando presentí que se avecinaba un doloroso final, ando sumida en una neblina de esas que te atrapan, te desorientan y te impiden ver el camino de salida.
Me dice María que tu invitación a Llanes es firme, aunque ella no está. Creo que nada me vendría mejor. Naturaleza, un escenario ajeno y alejado de recuerdos y buena compañía. Sin embargo, apenas tengo dinero para comida, cuanto menos para transporte.
Pero en cuanto ahorre y si no te arrepientes, ahí me tienes.
Más fotos e historias australes, por favor.
Besote grande.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

me encantó...